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Rafael Tobar y la Música Electrónica Por, Dario Guistossi - "Revista de la Música Electronica" En la ciudad de Popayán, al Sur Occidente de Colombia, Rafael Tobar, dio sus primeros pasos en el campo artístico, formándose autodidácticamente, no sólo en el canto y la música, sino también en la pintura, arte que ha desarrollado como su medio de vida en el ramo comercial. En 1964 emigró a los Estados Unidos con el fin de ampliar sus conocimientos artísticos. De ninguna manera! Su inclinación musical lo lanzó a experimentar dentro de la música electrónica. uniéndose a un grupo de jóvenes entusiastas, amigos de lo nuevo en la música, pioneros de otros conceptos musicales en donde la reproducción de los sonidos tradicionales de una orquesta era reemplazados por ondas sinusoidales, paquetes generadores de voltaje (ASDR), osciladores y cientos de botones y conectadores, todos con el fin de lograr el sonido de un violín, un oboe, un arpa, una guitarra, por medios puramente electrónicos.
En aquella época este movimiento estaba en sus comienzos. Los sintetizadores de esos tempranos años eran monofónicos, por lo tanto para realizar una armonía era necesario grabar varias veces, una a una las diferentes voces para lograrlo. El que se muestra aquí, es el famoso MOOG, fabricado por ROBERT MOOG , el mismo con el que Isao Tomita realizó sus famosos arreglos. No tenían memoria, lo que significaba mover cerca de 60 botones para lograr el sonido de una trompeta, y más o menos la misma cantidad para lograr el sonido de un violín. Las posiciones de los botones se apuntaban en un cuaderno, pues para hacer el sonido de un instrumento debían desorganizarse las posiciones del instrumento anterior. En esta etapa parecía que estos nuevos instrumentos estarían condenados a una existencia efímera por lo complicado de su ejecución. Pero, gracias al desarrollo de la computadora, llegaron a sofisticarse con sonidos al alcance de un botón, sin embargo, solo los más caros lograban reproducir los instrumentos tradicionales con exactitud. Famoso fue el DX7 de Yamaha, el sintetizador más vendido en el mundo, pero su sistema de algoritmos hacía extremadamente difícil la creación o modificación de los sonidos. La música electrónica comenzó con los experimentos que varios científicos llevaban a efecto en la Universidades de Cornell y Stanford. Observando las figuras que producía el sonido un violín en la pantalla de un oscilador, se dedujo que, si esas mismas señales pudieran reproducirse electrónicamente, el resultado sería el sonido de un violín.
Los experimentos realizados mostraron que no estaban muy lejos de ello, si bien es cierto que el tono logrado era el de un violín, la duración de este sonido era muy parecido al de los órganos eléctricos en existencia desde hacía varios años, los cuales usaban osciladores de corriente fija con un poco de vibrato. La invención del paquete generador de voltaje, (Envelope Generator) modulador del sonido, con su Atack, Sustain, Decay, Release, (ASDR), circuito que permite dar expresión a las ondas de sonido producidas por un oscilador, separó al sintetizador de su primo hermano el órgano electrónico. Robert Moog, en aquella época trabajaba sobre los experimentos realizados por León Theremin, (el padre de la música electrónica, precursor de lo que sería un sintetizador), fabricó los primeros sintetizadores, cuyo sonido se lograba por medio de patches o conectadores entre osciladores repetidos en paralelo, o en serie, cada uno con funciones iguales o diferentes de acuerdo al sonido que se quisiera lograr.
MINIMOOG. Sintetizador portatil
Paralelo a este movimiento de, digamos, la música electrónica buena, los jóvenes entusiastas americanos e ingleses de la música rock encontraron una mina de oro que los liberó del sonido tradicional de las guitarras eléctricas, experimentando con sonidos nunca antes realizados con los instrumentos tradicionales. Estos grupos usan sintetizadores pero ya no los monstruos de los primeros tiempos, los cuales se usaban solamente para tocarse en los estudios de grabación. Esta circunstancia fue la causa de que estos primeros sintetizadores no se conocieran entre el público en general. Famoso también es el inolvidable concierto de Bárbara Streisand, en donde fue acompañada enteramente por cuatro músicos tocando sintetizadores, los que equivalían a una orquesta de muchos músicos.
Es decir, solo con un mínimo de ocho osciladores era suficiente para producir la música que se quisiera, porque cada oscilador libre se activa cuando se presiona una tecla y por lo general ningún músico toca poniendo los diez dedos simultáneamente, porque la armonía se logra con un máximo de ocho. De esta manera se redujo el costo de una manera significativa . Ya no era necesario hacer un circuito para cada tecla. Fueron éstos sintetizadores, precisamente, los que ganaron una enorme popularidad, sacando a este aparato del estudio de grabación al escenario público y haciéndolos más "humanos" en su ejecución.
El realismo es sorprendente, y ante la facilidad de obtener estos sonidos de los sonidos del instrumento verdadero, la síntesis que fuera el comienzo de todo este revuelo, se ha quedado para complementar y, o modificar el sonido "sampleado", con variaciones insospechadas en sus resultados, y como una manera de hacer síntesis al más bajo costo imaginable. Yamaha desarrolló el sistema AWE, el cual utiliza sonido sampleado combinado con algoritmos de frecuencia modulada, dando como resultado timbres muy interesantes. Roland, la fábrica que junto a Yamaha son los lideres en la fabricación de sintetizadores, ha desarrollado un sistema parecido, pero basado en la síntesis análoga, haciendo que el sonido de estos instrumentos tenga más cuerpo y sea más cálido que el sistema de algoritmos digitales.
considerado como "aberración de la música", "música sin alma"', al decir de otros más, sin embargo, hoy los usan sin conocer la fascinante historia que guarda el instrumento que están tocando.
Estas hojas se usan para marcar la situación de los botones y conectadores. Esta era "la memoria" del sintetizador. Yo creo que es necesario tener , no solo conocimientos musicales, sino también técnicos, conocer los instrumentos en su totalidad, la situación verdadera de estos en una orquesta, controlar los ecos y la reverberación y darle el ambiente necesario para que suene real, y así mismo darle a los sonidos las inflexiones que un músico verdadero saca de su instrumento, transmitiendo sus estados de ánimo. El sintesista es en realidad, director de orquesta, y ejecutor de todos los instrumentos , técnico de sonido y de grabación y al mismo tiempo el primer espectador de su propio trabajo, pero más completo todavía es cuando él mismo es quien crea su propia música , la lírica y canta sus propias composiciones. Pero, hablando estrictamente de música, el medio de expresión no tiene importancia para el público que ignora todas estas interioridades del asunto, lo que importa es saber trasmitir una emoción a través de un sonido, no importa cual sea instrumento que se use para transmitirlo. Eso es lo que verdaderamente cuenta.
Hoy día un piano Yamaha, Casio o Roland con el sistema "sampling" y su memoria , hace mil cosas más que los sintetizadores de aquel entonces, me refiero a sonidos preestablecidos como normales en una orquesta y su costo a llegado tan bajo como 250.00 dólares. También existen las cajas de sonido, las cuales reproducen una orquesta en "Midi", con realismo sorprendente, aparatos estos también con el sistema "Sampling" como estándar, pero, al contrario de los sintetizadores, el sonido no se puede modificar, pues carecen de osciladores variables y paquetes generadores de voltaje, (Envelop generators). El sintetizador modular sigue siendo el líder en la síntesis y efectos sonoros, con la ventaja de que los sonidos creados ya se pueden memorizar para usarlos cuando sea necesario.
Debemos considerar que las inquietudes de todas las personas que contribuyeron al desarrollo de la música electrónica , abrieron el camino para experimentar en nuevos horizontes para la música en general. Hoy, gracias a estas personas, cualquier compositor puede "ver" su obra terminada antes que una orquesta de cien profesores la toque y hacerle los arreglos finales sin necesidad de moverse de su casa."
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